viernes, 15 de agosto de 2014

¿Cuándo es momento de congelar tus óvulos?


La congelación de óvulos ya es parte de nuestras vidas. Gracias al método de vitrificación de óvulos es posible paralizar el tiempo en los óvulos, conservándolos en las mismas condiciones del momento en que los congeló.

En FERTILAB Laboratorio de Reproducción Asistida actualmente se ofrece esta nueva alternativa a las mujeres solteras, que estén interesadas en preservar sus óvulos por razones personales para un futuro embarazo; mujeres que se someten a procedimientos de reproducción asistida y corren el riesgo de una hiperestimulación ovárica; pero, sobre todo para aquellas mujeres con enfermedades oncológicas que serán sometidas a quimioterapia, radioterapia o extirpación quirúrgica de los ovarios.

En este último caso, cuando una mujer se recupera de un tratamiento de cáncer y pide que le realicen la fecundación in vitro con sus óvulos vitrificados, estos óvulos responderán adecuadamente al proceso de fecundación y desarrollo embrionario, produciendo embriones de excelente calidad con alto potencial implantatorio. 

El Dr. Javier García Ferreyra, Director de Fertilab nos da algunas claves sobre este método. “La vitrificación es el enfriamiento de una solución a un estado vidrioso altamente viscoso sin la formación de hielo y con una tasa de enfriamiento de aproximadamente 23,000°C por minuto, sometiendo células o tejido a un medio crioprotector, congelarlos a temperaturas bajo cero y finalmente almacenados en nitrógeno líquido a -196°C”.

“En mi experiencia, basado en mis reportes científicos publicados, he demostrado previamente que las tasas de embarazo e implantación con óvulos vitrificados son similares a las obtenidas con óvulos frescos donados” nos explica el doctor Javier García.

Es de mencionar que desde la Asociación Americana de Fertilidad, consideran que corresponde a cada mujer decidir si quiere o no congelar sus óvulos.  

Consejos para cuidar la fertilidad


Cada año se incrementa el deseo de muchas parejas en querer ser padres. Sin embargo por diversos factores, existen parejas que no pueden tener hijos por métodos naturales. Estos factores como el estilo de vida, la contaminación y los malos hábitos, se pueden prevenir y ser tratados. 

Para esto, el médico especialista en reproducción humana, Dr. Roly Hilario Esteban, de la Clínica de Fertilidad Procrear, ofrece a todas las parejas que están buscando un embarazo, cinco consejos básicos a tener en cuenta para cuidar la fertilidad e intentar favorecer la gestación.

1. Visita al ginecólogo. Es importante que cada año se realice revisiones ginecológicas y acuda al médico ante cualquier molestia. A partir de los 30 años, se aconseja analizar la reserva ovárica. Recuerda que la edad es un factor clave en la salud reproductiva de la mujer.

2. Cuida tu alimentación. Tener hábitos alimenticios saludables, favorecen la fertilidad. Es recomendable no consumir alimentos con altos niveles de grasa y azúcar, evitar comer harinas en exceso, y reducir el consumo de café.

3. Controla tu peso. Estar en el peso ideal es muy importante, ya que si está por encima del peso o demasiado delgada,  podría generarse dificultades para quedar embarazada. En caso de quedar embarazada si tienes sobrepeso, o extrema delgadez podrían generarse complicaciones en el desarrollo del bebé o problemas de salud en la madre gestante.  

4. Alejarse del tabaco. Fumar provoca que el útero y los ovarios no se irriguen de manera adecuada, lo que disminuye la fertilidad y las posibilidades de embarazo. Además, si se fuma mucho, hay más probabilidades de sufrir abortos y otras complicaciones.

5. Los hombres también deben cuidarse. Está comprobado que un tercio de las dificultades para lograr el embarazo se debe por causas relacionadas con el hombre. Se recomienda, al igual que el caso de la mujer, evitar el tabaco, hacer ejercicio y reducir el consumo de alcohol.  

Si es menor de 35 años y lleva un año intentando quedar embarazada es recomendable acudir al centro de fertilización y reproducción asistida para valorar si hay algún tipo de problema.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Método INVO: ¿Una mujer puede ser una incubadora?



Es una pregunta que sorprende a muchas, pero una mujer si puede ser una incubadora si está utilizando el método de fertilidad INVO. Este es un método donde el óvulo obtenido por aspiración ovárica se coloca junto con el esperma dentro de un dispositivo llamado invocell, que es colocado inmediatamente dentro de la vagina de la futura mamá por tres días. 

Es la vagina la que proporcionará la temperatura adecuada para formar un medio idóneo para el desarrollo de los embriones. Es así como el dispositivo Invocell junto con las condiciones propias de la vagina será la incubadora natural y no será necesario usar la incubadora de un laboratorio de alta complejidad para lograr el crecimiento de los embriones, por eso al tratamiento INVO se le conoce también como “Mamá Incubadora”.

El Dr. Roly Hilario Esteban, médico especializado en reproducción humana de la Clínica de fertilidad Procrear nos comenta que el dispositivo Invocell es una cápsula plástica libre de aire pero permeable al paso de otros gases. Esta cápsula tiene una parte externa, que es la cubierta, y una parte interna, en forma de un cono invertido en donde se depositan los óvulos con los espermatozoides junto con un medio de cultivo especial que facilita la fecundación y el desarrollo embrionario. 

Si bien es cierto que el dispositivo Invocell se coloca en la vagina protegiéndolo con un diafragma para evitar su caída, es importante limitar algunas actividades. No se recomienda tener relaciones sexuales ni tampoco acudir a los saunas durante los tres días que el dispositivo se encuentra en la vagina.

Una de las ventajas que tiene el dispositivo Invocell es que es más económico debido a que se usa una mínima estimulación ovárica, es decir, se gasta menos medicina. De igual manera, se reduce la necesidad de sofisticados laboratorios y equipamiento típicamente en uso en Centros de Alta Complejidad Reproductiva pues la incubadora es la propia madre, esto hace que los costos se reduzcan significativamente. Comparado con una Fertilización In Vitro el costo de un INVO se reduce en un 50%.

El tratamiento INVO está indicado en obstrucción  de trompas, antecedente de endometriosis, mujeres con Índice de reserva ovárica buena o regular, mujeres con Inseminaciones Intrauterinas fallidas, mujeres con indicación de Inseminación Intrauterina que desea mejorar la posibilidad de éxito de su tratamiento y también en casos de infertilidd masculina haciendo ICSI - INVO.

“En la clínica de fertilidad Procrear venimos desarrollando este tratamiento desde hace dos años, llevamos en la actualidad 18 ciclos realizados y 9 embarazos. Nuestra tasa de embarazo es del 50%, casi comparable a la tasa de Fecundación In Vitro”, indicó el Dr. Roly Hilario Esteban.

martes, 12 de agosto de 2014

Los primeros nacidos por ovodonación


Ya tienen 25 años, los  primeros gemelos de una madre que carecía de ovarios gracias a la donación de ovocitos. La clínica Dexeus fue pionera en España en realizar esta técnica. La paciente fue una mujer a la que tuvieron que extirparle ambos ovarios por tener una gran cantidad de quistes y se le transfirieron tres embriones generados con óvulos de donante, de los que dos implantaron.

El responsable del éxito de esta primera gestación por donación de óvulos, el doctor Buenaventura Coloreu, jefe del Servicio de Medicina de la Reproducción de Salud de la Mujer Dexeus, expone que la implantación de este procedimiento constituyó un “hito dentro de la medicina reproductiva”, y de hecho, gracias a esta técnica 2.912 niños han nacido en los últimos 25 años.

La técnica se ha ido depurando y se han mejorado los procesos en cuanto a la calidad de los ovocitos y la seguridad en la elección y asignación de la donante. También se ha logrado superar el gran reto que suponía evitar los embarazos múltiples gracias a la transferencia de un único embrión.

Se recomienda la donación de ovocitos cuando los óvulos de la madre no son aptos para dar un embrión compatible con la vida. En el proceso se estimula a una donante, se le extraen los óvulos maduros, y se transfieren a la receptora una vez inseminados con el semen de su pareja, o de donante si no fuera posible usar los gametos del varón. Los resultados de ovodonación son de un 60% de éxito en el primer ciclo y la tasa de éxito acumulada se eleva hasta un increíble 90%.

Existen muchos mitos y prejuicios sobre el proceso de donación así que es fundamental una información completa tanto para la donante como para la receptora. La selección de donantes es cada vez más exigente. Para ello, las donantes pasan por una fase previa en la que se le practican varias pruebas (revisión ginecológica con ecografía y citología, análisis de sangre), y también se les hace un test personal, familiar y un test psicológico-psiquiátrico. 

El objetivo de estos análisis en la donación de óvulos es evitar que la donante y la pareja de la receptora coincidan en ser portadores de la misma enfermedad y el embrión pueda heredarla.

Fecundación asistida con espermatozoides robots



La ciencia nos sorprende cada día más, y es que escuchar sobre espermatozoides robots en pleno siglo 21 parece sacado de una película de ficción. La nanotecnología sigue avanzando con pasos agigantados en estos tiempos. Hoy en día han logrado fabricar espermatozoides robots con cierta autonomía y capacidad de fecundación. Los llaman Spermbots (robot esperma).

Los estudios de esta investigación se dieron en el Instituto de Nanociencias Integrativas de Dresde (Alemania), donde un equipo de científicos especializados ha desarrollado un proyecto para conseguir que los espermatozoides puedan ser dirigidos con la intervención de nanopartículas de hierro y titanio, hasta el óvulo. 

Lo increíble es que los científicos también pueden controlar la velocidad de los spermbots, pues al igual que el esperma tradicional, los espermatozoides robots se mueven más rápido en clima caliente y más lento en clima frio. 

Aunque de momento solo han creado el Spermbots con espermatozoides de toro, los investigadores aseguran que se podrían fabricar potencialmente con los espermatozoides de todos los mamíferos y se harán varias pruebas en ellos antes de realizar ensayos clínicos en los seres humanos.

El Spermbot que además de ser una alternativa a la reproducción asistida se espera puedan ser utilizados como trasporte para el envió de fármacos en todo el cuerpo.

sábado, 9 de agosto de 2014

Presos palestinos en Israel se las ingenian para ser padres



Aunque sus padres biológicos no han tenido relaciones sexuales desde hace 12 años, Majd al Rimawi nació el 31 de julio del 2013, en el centro médico Razan de Nablus, pesando 2,9 kilos y con buen estado de salud.

El papá de este bebé, Abdul Karim Rimawi, fue detenido y apresado por un ataque contra soldados israelíes durante la segunda Intifada en el año 2001. Desde esa fecha hasta hoy, no ha tenido intimidad con su mujer, Lidia. Ella manifestó que su embarazo se produjo porque extrajo a escondidas de prisión el esperma de su marido y se lo entregó al doctor Salem Abu Jaizaran, quien la inseminó artificialmente.

Casos como el de Lidia han aumentado en estos últimos años. Se calcula que al menos 26 mujeres de presos palestinos dicen haber recurrido a la misma técnica, para poder tener descendencia a pesar de que sus maridos cumplen largas condenas en cárceles de Israel.

 “Las mujeres palestinas sufren mucho”, dice el doctor Abu Jaizaran, en su clínica de Ramala, explicando qué le ha llevado a tratar a mujeres como Lidia de forma gratuita, aun cuando el procedimiento tiene un coste estimado de 3.000 euros. “Muchas se casan jóvenes y después de pocos meses o años su marido ingresa en prisión para cumplir largas condenas. Primero hacen el sacrificio de esperar al marido. Cuando el marido sale, si es que sale, son demasiado mayores para poder quedar embarazadas. Entonces la familia del marido le obliga a este a tomar otra mujer. Mi idea era aliviar algo ese peso de la mujer palestina”.

El doctor no toma parte en la extracción del esperma de prisión, lo recibe de la familia. De momento, tiene en su poder 65 muestras congeladas. Ha realizado 48 inseminaciones a 26 mujeres. Hay ya dos bebés nacidos de este modo y 16 están en camino.

La ciencia ha ayudado a que estás madres israelíes puedan hacer realidad el sueño de tener a sus hijos en brazos ante la ausencia del padre en el hogar. Ellas reciben el apoyo de la familia y de las autoridades religiosas.

jueves, 7 de agosto de 2014

DATO HISTÓRICO- Historia de la primera ‘Madre probeta’




Después de varios años de investigación, los doctores Patrick Steptoe y Robert Edwards, fecundaron in vitro a la primera mujer que se convirtió en madre con ayuda de la ciencia. Lesley Brown, la dichosa mujer, dio a luz el 26 de julio de 1978 al primer bebé fecundado a través de inseminación artificial.

La pareja Brown, durante nueve años había intentado tener un hijo de manera natural sin éxito alguno, ya que Lesley Brown tenía un defecto en las trompas de Falopio que le impedía poder concebir. Ellos no querían rendirse frente a esta situación, ya que deseaban ser padres, por eso no dudaron en recurrir a diversas opciones, entre ellas el tratamiento experimental de los doctores Steptoe y Edwards.

Fue así como los doctores le extrajeron un óvulo a Lesley Brown y lo fecundaron en una probeta con el esperma de John Brown; dos días después lo devolvieron al útero materno, teniendo como resultado un embarazo exitoso.

El proceso de gestación transcurrió con normalidad, al igual que el parto por cesárea. Cuando nació la bebé, Louise Brown, fue saludable desde el primer día, y no hizo falta que usaran una incubadora.

El matrimonio Brown calificó el nacimiento de su bebé como un “milagro”. Así mismo los doctores, proclamaron el triunfo de la ciencia. Lo cierto es que ese primer éxito de la fecundación in vitro abrió una puerta importante en la ginecología.

El nacimiento del primer “bebé probeta”, revolucionó los avances de la ciencia en reproducción asistida, siendo esto un gran acontecimiento a nivel mundial. Es así como la pequeña Louise Brown fue la primera de cuatro millones de bebés nacidos por fecundación artificial.